VIDA DE ORACIÓN

viernes, septiembre 18, 2009

Oración por los sacerdotes:

AÑO JUBILAR SACERDOTAL –19-VI-2009/2010.
Señor Jesús, pastor y guardián
de nuestras almas,

Te damos gracias por nuestros sacerdotes,
que muestran a todos el amor de tu
Sagrado Corazón.

Tú que para regir a tu pueblo has querido
servirte del ministerio sacerdotal,
concédeles perseverar al servicio de tu voluntad
en pureza y santidad de vida,
para que en el trabajo pastoral en toda ocasión,
busquen solamente tu gloria,
y unidos a Ti por un amor constante,
puedan servirte dignamente.

Tú que vives y reinas inmortal y glorioso
por los siglos de los siglos.

AMEN.

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jueves, agosto 27, 2009

Himno de los Hogares Madre de Dios

P. Vicente Caudeli
22 de Agosto de 1993

Nuestro Hogar tiene una Madre
una Madre que es Madre de Dios
y por eso sonrientes
acudimos al calor

al calor, al calor de una Madre
de una Madre que es Madre de Dios
y también Madre mía
madre de mi corazón.

El Hogar es de los niños
de los niños que ama el Señor
acogidos por Catequistas
y por madres con corazón.

¡Qué alegría! ¡Qué alegría! ¡Qué alegría!
Madre mía, Madre mía del Amor
van cambiando nuestras vidas
esperando un mundo mejor.

Muchas gracias, muchas gracias a todos,
muchas gracias a Amigas del Hogar
porque apoyan a los niños
y así el mundo cambiará.

Alabado, Alabado el Señor
por traemos a este lugar
con María con María
y José de Calasanz.

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miércoles, febrero 25, 2009

Aplicación de sentidos en la oración

Gentileza:
P. Luciano Gil Japón, jesuita
P. Francesc Mulet, escolapio

En la contemplación evangélica, nos acercamos a la escena y al misterio en ella relatado por medio de los sentidos de la vista y del oído (ver las personas, oír lo que hablan).

La aplicación de los otros sentidos tendrá lugar conforme volvamos sucesivamente a la escena, por medio de repeticiones que nos ayuden a pasar desde lo global a la particular, del exterior al interior, de la inteligencia al cuerpo y al corazón.

En efecto, por medio de los cinco sentidos, pasamos de lo más lejano a, lo más cercano: vemos lo que todavía no llegarnos a escuchar (una persona a lo lejos, sin ruido de pasos), escuchamos lo que todavía no llegamos a oler, olemos antes de poder tocar (una flor, un plato) y el saborear nos hace estar más cerca todavía que el tocar Vamos pasando de lo más exterior a lo más íntimo.

Lo mismo se diga de los sentidos interiores al contemplar las realidades espirituales.

Esta comprensión interior e intuitiva del misterio contemplado, hecha en la fe y gracia del Espíritu, se apoya en el trabajo (de la imaginación, de los sentidos) y en la pasividad (recibo lo que está oculto/revelado en la escena). El misterio toma cuerpo.

Modo de proceder

* Preparar mi tiempo de oración; sobre un texto ya contemplado. La mirada sobre las personas, la escucha de sus palabras o el sentir internamente me han introducido ya al interior de la escena.

* Entrar en la oración de manera habitual: imaginar el lugar por el que deseo entrar y seguir una vez más el camino que va de lo más exterior a lo más interior.

* Entro en lo que veo, y lo que veo entra en mí.

* Dejo que lleguen a mis oídos interiores las palabras, el silencio. Trato con paz de acercarme cada vez más a la interioridad del misterio a través de los aspectos concretos de la escena.

* Siento, toco, saboreo como si estuviese presente: los objetos, la atmósfera, la “infinita suavidad y dulzura” de la divinidad, según la persona que contemplo.

* Me demoro en este conocimiento interior, a veces sensible, pero respetuoso del Señor. “Tocar con el tacto, así como abrazar y besar los lugares donde las tales personas pisan y se asientan, siempre procurando de sacar provecho de ello” (EE n° 125)

* Puedo permanecer, gratuitamente, en esta relación profunda y sencilla con el misterio de Dios que se entrega a mí en esta escena. Saboreando lo que me es concedido, disponible y abierto, sin echar mano al don.

* Recojo por medio de los sentidos lo que aflora de esta escena.

* Termino concretamente: una expresión personal al Señor, una acción de gracias o una oración de la Iglesia.

Como dice san Juan de la Cruz hablando de la contemplación en relación a la meditación:

“La diferencia que hay entre ir obrando y gozar ya de la obra hecha, y la que hay entre ir recibiendo y aprovechándose ya del recibo, o la que hay entre el trabajo de ir caminando y el descanso y quietud que hay en el término; que es también como estar guisando la comida o estar comiéndola y gustándola ya guisada”

(“La Subida al monte Carmelo” L.2. C.14. n° 7)

Algunos puntos importantes

* No se trata de buscar sensaciones, sino de buscar al Señor y de sacar provecho.

* La oración contemplativa esta llamada a dar frutos en la vida cotidiana: estos son prueba de autenticidad de mi oración. Si mis gustos de Dios me llevan a evadirme del camino de la Iglesia y del mundo, ¿no habré confundido los efectos de mi sensibilidad con la verdad divina?

* La imaginación espiritual recibe pero no violenta. No se deja llevar de lo imaginario. En el corazón de la oración contemplativa se vive una cierta castidad y desprendimiento. Estar siempre “puramente ordenado en servicio y alabanza de su divina majestad...”

* El conocimiento interno que obtengo en ella queda verificado y autenticado por el que ha sido revelado por el Señor a la Iglesia y que profesamos en la fe.

¿Por qué aplicar nuestros sentidos a una escena bíblica?

Orar con los sentidos sobre una escena bíblica tiene su fundamento en la fe:

* El Verbo ha tomado carne y cuerpo. Su palabra viva no puede llegar hasta nosotros fuera de nuestras facultades humanas, incluso corporales, a través de las cuales captamos las realidades espirituales.

* La aplicación de sentidos es señal de una oración simplificada, que ha llegado al corazón. Si es verdadera, nos dará paz, humildad y sencillez; si forzada, nos cansara y se desviara.

* Las repeticiones y la aplicación de sentidos nos unifican poco a poco. La persona entera se “recoge” hacia lo esencial y “coge” (1) un fruto maduro.

* Dios responde en ella a la petición de la gracia: “conocimiento interno del Señor para que más le ame y le siga”.


1 El juego de palabras es agudo. Esperamos que pueda también ser apreciado por los lectores latinoamericanos. (Nota del traductor)

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Examen de conciencia

Examen de conciencia cuaresmal propuesto por el nuevo Ritual Romano de la Penitencia, con miras a la preparación de la confesión sacramental. (adaptado por Bertrand de Margerie SJ.)

FRENTE A DIOS

1) ¿Recurro al Sacramento de la Penitencia en virtud de un deseo sincero de purificación, de conversión, de renovación y de amistad más profunda con Dios, o tal vez lo considero como un peso a llevar raramente?

2) ¿He olvidado u omitido expresamente en mis confesiones precedentes algunos pecados graves?

3) ¿He cumplido con la satisfacción impuesta por el confesor? ¿He reparado las injusticias eventualmente infligidas a terceros? ¿Me he esforzado en practicar las resoluciones tomadas con miras a reformar mi vida según el Evangelio?

4) El Señor Jesús dijo: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón” (Mt. 22,37). ¿Mi corazón se orienta hacia Dios hasta el punto de amarlo sobre todas las cosas, en fiel observancia de los mandamientos, como un hijo ama a su padre? .O Bien estoy más preocupado por las cosas temporales. ¿En mi obrar, es recta mi intención?

5) ¿Mi fe en Dios - quien nos habló por su Hijo - es firme? ¿Me he adherido firmemente a la doctrina de la Iglesia? ¿Me he preocupado permanentemente por mi formación cristiana, de escuchar la Palabra de Dios, de participar en una catequesis superior, de evitar todo lo que daña a la fe? He profesado siempre vigorosamente y sin temor la fe en Dios y en su Iglesia. ¿Me he mostrado cristiano tanto en la vida privada como en la pública?

6) ¿He rezado mañana y tarde? ¿Es mi oración una verdadera conversación del espíritu y del corazón con Dios o es solamente un rito exterior? ¿He ofrecido a Dios trabajos, alegrías y dolores? ¿He recurrido a Él en las tentaciones?

7) ¿Respeto y amo el Nombre de Dios? ¿He ofendido a Dios con blasfemias o con falsos juramentos o pronunciando su Nombre de manera vana? ¿He faltado al respeto debido a la Santísima Virgen María y a los Santos?

8) ¿Santifico los Domingos y las fiestas de la Iglesia participando activamente, con atención y piedad en el culto litúrgico, especialmente en la Misa? ¿He observado los mandamientos relativos a la confesión anual y a la comunión Pascual?

9) ¿Tengo, tal vez, otros dioses, con los cuales soy más cuidadoso o en cuales tengo más confianza que en Dios, como el dinero, supersticiones, espiritismo y otras prácticas mágicas?


FRENTE AL PRÓJIMO

10) ¿Abuso de mis hermanos utilizándolos para mis fines o actuando con ellos de una manera que no quisiera para mí? ¿He escandalizado con malas palabras o con malas acciones?

11) En la vida familiar:

Hijo o hija.
¿He obedecido a mis padres, los he honrado o ayudado en sus necesidades espirituales o materiales?

Padre.
¿He sido cuidadoso con la instrucción y la educación cristiana de mis hijos, de ayudarlos con mi buen ejemplo y por el ejercicio de mi autoridad?
Esposo.
¿He sido fiel de corazón y de conducta?

12) ¿Reparto mis bienes con aquellos que son más pobres que yo? ¿He defendido, en tanto me fuera posible, a los oprimidos, y ayudado a quienes se encuentran en la miseria? ¿He despreciado a los débiles, a los ancianos, o a los extranjeros?

13) ¿Recuerdo la misión recibida en la confirmación? ¿He participado en la vida de mi parroquia, en las obras de apostolado y de caridad de la Iglesia? ¿He acudido en auxilio de sus necesidades? ¿He rezado por la unión de todos dentro de unidad de la Iglesia, por la evangelización de los pueblos, por la paz y justicia entre ellos?

14) ¿Me preocupo del bien y de la prosperidad de la comunidad en la que vivo? ¿He promovido, especialmente, la honestidad de las costumbres, la concordia y la caridad? ¿He cumplido mis deberes cívicos (electorales)?. ¿He pagado mis impuestos?

15) ¿En mi ejercicio profesional he sido justo, activo, honesto, y servicial? ¿He pagado un salario justo a mis obreros o empleados? ¿He cumplido las promesas y condiciones contractuales?

16) ¿He obedecido y respetado a las autoridades legítimas?

17) ¿Si tuve una responsabilidad o ejercí alguna autoridad, lo hice con espíritu de servicio y por el bien de los otros?

18) ¿He causado daño al prójimo y he sido injusto con él por juicios o teniendo sospechas temerarias, con maledicencias, calumnias o violación de secretos?

19) ¿He violado la integridad física, la vida, la reputación, el honor del prójimo? ¿He dañado o me he apropiado de sus bienes? ¿He sugerido, persuadido o procurado un aborto? ¿Odio a alguien? ¿Estoy alejado del resto por riñas, insultos, cólera o enemistad? ¿He sido culpable de negarme a dar testimonio de la inocencia del prójimo?

20) ¿He deseado de manera injusta o desordenada el bien ajeno o lo he robado? ¿He dañado a sus propietarios? ¿He sido cuidadoso en restituir el bien ajeno y en reparar el perjuicio causado?

21) Si mis derechos fueron vulnerados, ¿he estado listo al perdón, a la reconciliación y a la paz, por amor a Cristo, o he conservado voluntariamente el odio y el deseo de venganza?


III CRISTO, EL SEÑOR A DICHO: “AMA A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”

22) ¿Cuál ha sido la orientación fundamental de mi vida? ¿He sido animado por la esperanza de la vida eterna? ¿He tenido cuidado de progresar en la vida espiritual mediante la oración, por le lectura y la meditación de la Palabra de Dios, por la participación en los Sacramentos, y por la penitencia? ¿He tenido cuidado de dominar mis inclinaciones y pasiones malas, mis vicios como la envidia, la glotonería, el alcoholismo, y la propensión a las drogas? ¿O aquellas como la vanidad y el orgullo? ¿Me he exaltado frente a Dios? ¿He despreciado al prójimo? ¿Me he considerado superior en todo frente a los otros? ¿He querido imponerles mi voluntad, ignorando sus derechos y su libertad?

23) ¿He empleado los dones recibidos de Dios (“los talentos”), como el tiempo y la fuerza, para perfeccionarme a mí mismo? ¿He sido perezoso?

24) ¿He soportado con paciencia las contradicciones, penas y dolores? ¿He observado la ley del ayuno y de la abstinencia (miércoles de ceniza para el primero y los viernes de cuaresma para la segunda? ¿He observado la ley divina de la penitencia cada viernes (haciendo el Vía Crucis, por ejemplo)?.

25) ¿He conservado mis sentidos y todo mi cuerpo en el pudor y la castidad? ¿He recordado que mi cuerpo (por el bautismo) es un templo del Espíritu, destinado a la resurrección gloriosa? ¿He manchado mi carne con malos pensamientos, malas palabras y malos deseos; por miradas o actos indignos e impuros? ¿He buscado o aceptado lecturas, conversaciones y espectáculos contrarios a la castidad? ¿He inducido a los otros al pecado? ¿He observado la ley moral en la práctica matrimonial?

26) ¿He actuado contra mi conciencia por temor o hipocresía?

27) ¿Soy esclavo de tal o cual pasión?


APÉNDICE I
Todo pecado grave debe ser acusado en número y especie: por ejemplo, “he pecado cinco veces de desear impuramente a una persona casada, o “en faltado tres veces a la Misa dominical sin justificación seria”.

APÉNDICE II
Complemento a las preguntas 12, 14 y 15 a la luz del examen de conciencia social propuesto por BERTRAND DE MARGERIE SJ. En SACREMENTS ET DEVELOPPEMENT INTÉGRAL (Paris, Téqui, 1977, cap. IV).

28) ¿Tengo la costumbre de hacer mi propia contabilidad? ¿He rendido cuentas a mí mismo, a los otros y a Dios del uso del dinero?

29) ¿He tomado en cuenta, en mis inversiones, las necesidades urgentes de los países subdesarrollados o de los sectores menos desarrollados de la economía nacional?

30) ¿Me he embolsado mis dividendos sin preguntarme si lesionaban o no los derechos de terceros)? ¿No Tengo -en este caso- la obligación de restituir a los terceros en la medida de la violación de sus derechos? ¿He pensado en unirme a otros accionistas para defender, en las asambleas generales, a los obreros de la empresa y a los consumidores?

31) ¿Soy miembro de una organización profesional?

32) ¿Que he hecho, que hago o qué puedo hacer para transformar mi medio profesional en una verdadera comunidad de personas?

33) Si mis empleados son padres y madres de familia, ¿reciben - en la medida de lo posible- un salario familiar?

34) ¿Tengo la costumbre de consultar (mediante un mecanismo previamente dispuesto) a los obreros de mi empresa respecto de los problemas de su gestión, con el fin de que tengan voz en el asunto y de que tomen conciencia de participar en mis responsabilidades?

(Estas preguntas están inspiradas en recientes encíclicas sociales de los Papas)

Traducido del francés por José Gálvez Krüger
ACI Prensa

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miércoles, enero 14, 2009

Power Point y Evangelio

Regina
Monestir de Sant Benet
www.benedictinescat.com/montserrat
Enero 2009

Aprovecho que mando el pps del domingo, para adjuntar un escrito que me pidieron, por si os interesa a pesar de ser muy "personal".

Me pidieron que explicara de manera personal, cómo leemos la Biblia en el monasterio.

Lo comparto, como tantas otras experiencias monásticas, por si a alguien puede interesar

Cuando entré en el monasterio, ahora hace más de 50 años, en realidad yo quería ser misionera. Pero el hecho de que Teresa de Lisieux fuera patrona de las misiones, me decantó por la vida monástica, aunque no sabía gran cosa de la vida y espiritualidad que encontraría.

Actualmente son muchas las personas a quienes sorprende que me haya convertido en misionera desde el monasterio. Cómo he llegado aquí, y el papel que ha jugado la Biblia, es lo que me propongo explicar en estas páginas.

Cuando vinieron los dos hermanos Tena (hoy uno de ellos obispo) en mi parroquia de S. Juan, en Barcelona, oí hablar por primera vez de la Liturgia, sin entender demasiado el alcance.

Al entrar en el monasterio, la liturgia se convirtió en el centro de mi vida. Enseguida me di cuenta de que era una de las riquezas que daban variedad a nuestro ritmo de vida. Desde el Adviento y Navidad a la Pascua y Pentecostés, y hasta reiniciar el ciclo, cada día era diferente.

Con la llegada del Concilio Vaticano II, que tanto de bien nos ha hecho a las monjas, junto con muchos otros aspectos, la liturgia se enriqueció enormemente a través del nuevo "leccionario litúrgico" con unos ciclos bíblicos de lecturas mucho más completos.

También al abrirnos más a nivel de estudios, tuve la oportunidad, durante casi 10 años, de unas clases particulares de Biblia con un monje sabio y santo, el P. Guiu Camps, que han sido uno de los puntales más firmes de mi vida. No solamente aprendí a leer la Sagrada Escritura a partir de la exégesis y el estudio y reflexión personales, sino que durante años he buscado en ella mis propias conclusiones vitales.

Así, lo que al empezar fue un vivir la liturgia en sentido global, después se fue convirtiendo en un vivir, a través de la liturgia diaria, los textos bíblicos, haciendo un sacramento de la presencia de Jesús, ahora y aquí.

Con el estudio de los salmos, uno a uno, he ido descubriendo un color particular para cada uno. Cualquier hora del Oficio Divino, queda enormemente potenciada. La ocasión en que posiblemente fue escrito el texto o el título que la versión hebrea le da, el grupo al que pertenece el salmo, la posición que ocupa dentro del conjunto del salterio, o la intención por la que se puso a cada hora del Oficio, son toda una retahíla de datos que facilitan adentrarte más en el contenido. A mí personalmente me gusta usar unos folletines que me he hecho para cada plegaria del Oficio, que me recuerdan todas estas intenciones en cada salmo concreto.

Los textos del Antiguo Testamento, los tengo trabajados no sólo sirviéndome de introducciones más o menos especializadas, sino que me gusta imprimirme el texto bíblico, dejando espacios para añadir notas y comentarios. Y en muchos casos los escritos son en forma de plegaria o responden a situaciones o a lugares donde fueron redactados. Recuerdo por ejemplo, la conclusión del profeta Miquees relacionada con una experiencia importante de plegaria cerca del estanque "Gento" del pirineo, o la carta a los Efesios en la cima de la montaña del Montsant, o las negaciones de Pedro de Lucas cerca de los lagos de las Boulloses...etc etc. Bueno, es que normalmente aprovecho las vacaciones para leer con más detalle algún libro de la Biblia.

Este método me hace sentir como si tuviera el privilegio "comerme el texto", sin dejar de digerir incluso los detalles. Si alguna gracia tienen estas páginas desastradas, es la de ser escritas sin ninguna finalidad más que la de entretenerme en el contenido, para que penetre en la vida. Me es completamente igual que haya repeticiones, o caladas, o añadidos que suben y bajan. Lo único que me interesa es que yo misma lo entienda. Y la verdad es que cada día, de hace años, me sirven para preparar los fragmentos correspondientes a la plegaria litúrgica. Sobre todo los de la Eucaristía. Ya estoy tan acostumbrada a ello, que si un día, por las razones que sea, me lo salto, tengo la impresión de vivir descentrada.

Este mismo método me sirve para el Nuevo Testamento, pero en este caso mucho más ampliado.

Las carpetas que ocupan las cartas de Pablo son bastante gruesas, y están bastante estrujadas por el uso. Una a una, con la ocasión en que Pablo la escribió, y los contenidos subrayados y ampliados. Tengo el convencimiento de que las cartas de Pablo son una de las comidas más sólidas para los que nos llamamos cristianos.

Y, naturalmente, el centro de interés lo tienen los 4 evangelios. Cada uno de ellos tiene una carpeta rebosante de apuntes. Durante muchos años estuve leyendo comentarios de cada evangelio en particular: Bonnard (Ed. Cristiandad 1976) para Mateo, Gnilka (Ed. Sígueme 1983) para Marcos, Fitzmyer (Ed. Cristiandad 1986) para Lucas, y Brown (Ed. Cristiandad 1979), Schnackenburg (Ed. Herder 1980), y Dood (Ed. Cristiandad 1978) para Juan. Aparte de estos libros básicos, he ido recogiendo comentarios diversos, de manera que por cada día del año tengo de 5 a 10, folios de resúmenes llenos de explicaciones. Así pues, durante el largo rato de "lectio" de la víspera (1 hora y media diaria), repaso los que me atraen más, o escribo nuevos. Entonces, además de entrar en el fragmento del día, me meto en el contexto en que lo pone el evangelista.

Claro está que de hace años no leo nada más que la Biblia, aparte de los libros que nos leen en el refectorio, que normalmente dan profundizaciones interesantes sobre la vida y el pensamiento de la sociedad actual.

Sobre todo por Semana Santa la lectura de estos comentarios a los evangelios se intensifican, de manera que la atmósfera de la Pasión de Nuestro Señor, toma un relevo bien especial. Como las lecturas de estos días son tan primordiales, en muchas ocasiones he profundizado los temas ya desde el inicio de la cuaresma. ¡Y que bonitos que los he encontrado!

Ésta es la síntesis entre liturgia y Biblia que alimenta el día a día monástico. Y sin eso, la vida en el monasterio me parecería superficial.

Pasando a la tarea misionera, nunca me habría pensado encontrar el camino a través de internet y sobre todo de la página web del monasterio.

Después de años de intuir que éste podría ser un buen medio para compartir la vida con otras personas que estuvieran interesadas, por fin en el 2001 la iniciamos. Cuando dije las intenciones que tenía, al chico que nos la empezó, me respondió literalmente: "Yo no creo en todo eso vuestro, pero pienso que todas las webs tendrían que ser así". Me dijo: "todas suelen decir quiénes somos y qué hacemos, pero no cómo pensamos, y lo que nos parece importante para vivir".

De hecho es con sorpresa que constatamos la buena acogida que tiene, no solamente por los muchos visitantes, sino de tantos países diferentes (entre 30 y 35 países del mundo, ya que la tenemos en 8 idiomas).

Pero lo que da cada semana la vuelta al mundo, son los Powers Points sobre los evangelios. Entre salmos y evangelios pongo 17 nuevos cada semana, y mando unos 2.000, que a la vez, se multiplican en muchos más, por la gente que los remanda.

No guardo los correos que constantemente se reciben, pero ciertamente que hacen impresión. Y no sólo de creyentes convencidos, sino incluso de jóvenes o mayores, más o menos alejados de la iglesia.

Estos Pps, presentados con imágenes de Tierra Santa, correspondientes a los lugares donde los evangelistas sitúan las palabras de Jesús, vienen a ser el resultado de aquellas reflexiones que durante años fui escribiendo. No tanto directamente copiando los textos que podrían resultar demasiado largos o especializados, cómo metiéndolos en el ambiente evangélico que después de todos estos años procuras que te vaya penetrando.

Es verdad que muy a menudo quedo insatisfecha por la impotencia de decir con palabras aquello que es tan importante para mí, pero lo hago con buena voluntad, pensando que el mismo Jesús pondrá el resto.

Vuestra
Regina

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martes, diciembre 30, 2008

ORACIÓN OFICIAL POR EL II SINODO DE LA DIÓCESIS DE LEÓN

Dios Padre Nuestro: Bendecimos agradecidos tu Santo Nombre y te damos gracias por todos los dones y beneficios que has concedido a tu Iglesia que peregrina en León y Chinandega durante el tiempo de preparación para el Segundo Sínodo Diocesano.

Te pedimos, Señor, perdón por nuestros pecados de obra y omisión y te rogamos que nos concedas la asistencia de tu Divino Espíritu especialmente en este tiempo en el que realizamos este acontecimiento eclesial con el fin de conocer mejor y de realizar tu Divina Voluntad, que es de perdón, amor y Salvación para todos.

Queremos estar juntos con la Purísima Madre de tu Hijo y Madre de la Iglesia para animarnos a vivir este tiempo de gracia con fe, esperanza y caridad y para poder conseguir alegría y constancia en el cumplimiento de las orientaciones y disposiciones del Sínodo Diocesano y cumplir así el mandato misionero de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina Contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

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LETANÍAS ESCOLAPIAS

P. Adolfo García-Durán

Señor, ten piedad. / Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad / Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad / Señor, ten piedad

Cristo, óyenos / Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos / Cristo, escúchanos

A cada invocación se responde: ‘TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS’
Padre celestial, que escogiste a María por hija tuya
Hijo de Dios que escogiste a María por Madre tuya
Espíritu Santo que escogiste a María por tu esposa

Sma. Trinidad que nos manifestaste a María vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una misteriosa corona de 12 estrellas sobre su cabeza

A cada invocación se responde: ‘RUEGA POR NOSOTROS’
Santa María
Madre de Dios
María predestinada por el Padre para Madre de su divino Hijo
María preservada de pecado en tu concepción
María adornada con todas las virtudes en tu nacimiento
María que tuviste por esposo y compañero purísimo a S. José
María en quien se encarnó el Hijo de Dios y habitó nueve meses
María que diste a luz al Hijo de Dios y le alimentaste con tu leche
María que educaste en su infancia al Hijo de Dios
María a quien Jesús reveló los misterios de la redención del mundo
María a quien el Espíritu Santo reveló primero su nombre
María que fuiste al mismo tiempo virgen y madre
María templo vivo de la Sma. Trinidad
María exaltada en el cielo sobre todas las criaturas
María esclava del Señor, maravilloso ejemplo de fidelidad (2)
María pobre y humilde (3)

María tan cortés que aceptas toda devoción por pequeña que sea, con tal que se haga con gran corazón o gran afecto (4)
María que no te molestas nunca con nuestras Importunidades (5)

María por medio de la cual recibió Calasanz todas las gracias que recibió de Dios (6)
María Madre de Misericordia y Patrona de las gracias

María a quien recurría confiadamente Calasanz en todas sus necesidades (8)
María a quien se consagró Calasanz como esclavo (9)
María cuyo nombre es título y escudo de las Escuelas Pías (10)
María, «Mamma bella» de S. Pompilio

María, amada y venerada por tus «pobres de la Madre de Dios» (11), los escolapios de todos los tiempos

María bajo cuyo amparo y protección nos hemos refugiado siempre los escolapios (12)
María Madre de la Iglesia y de la Escuela Pía

Cordero de Dios / Ruega por nosotros.

Oremos
María, Madre nuestra, acudimos a tí, como hacía Calasanz, nos ponemos con confianza bajo tu protección, llévanos a Jesús y ayúdanos a abrirle sin temor de par en par las puertas a tu divino Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén

Notas

1 Las primeras invocaciones provienen de la Corona de las 12 Estrellas creo que no hace falta señalarlas una a una.
2 Const.n.84
3 Const.n.62
4 Carta 641
5 Carta 58
6 Summarium Magnum n.48
7 Carta 315
8 Cartas 1470, 1459, 14510, etc.
9 Medalla de la profesión (Reg.Cal.31, p.37 y Eph.Cal. 1932, pp.247-251), testimonio del pintor Gutiérrez (Reg.Cal.30.p.317)
10 Reglas n.4
11 Const.nn.2 y 7
12 Reg.n.65 - Por tradición los escolapios acabamos nuestras oraciones con el Sub tumm praesidium.

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miércoles, octubre 29, 2008

BIENAVENTURANZAS DEL SIGLO XXI

FRANCISCO BARCO SOLLEIRO
SEVILLA. ECLESALIA
6 de julio de 2005

Bienaventurados
los sobrios, los austeros, los que consumen sólo lo necesario, los disponibles para los otros en sus necesidades, porque ellos son Justos.

Bienaventurados
los que no contaminan, los que trabajan por conservar el planeta, porque ellos son verdaderos Hijos de la Tierra.

Bienaventurados
los que se ponen en lugar de los otros, porque ellos sabrán acoger a los necesitados y serán llamados Hermanos.

Bienaventurados
los que se esfuerzan y trabajan por establecer relaciones solidarias y estructuras democráticas, porque ellos abrirán nuevos caminos y serán llamados Hijos de la Paz.

Bienaventurados
los que se afanan por buscar nuevas relaciones entre las personas, un nuevo modelo de organización social y un código ético para una civilización planetaria donde las fronteras sean caminos de entendimiento, porque son nuestros Poetas y Profetas.

Bienaventurados
los que se arriesgan y padecen incomprensión por compasión con los marginados, porque ellos son Humanos.

Bienaventurados
los que no se ocupan todo el día del negocio y ofrecen su tiempo sin pedir nada a cambio, los que no se corrompen, los que denuncian con grave riesgo de sus vidas la corrupción, el engaño, los abusos, las violaciones, los totalitarismos, porque ellos crearán las riquezas necesarias y son nuestros caminos.

Bienaventurados
los que acogen al que tiene SIDA, al rechazado por inmigrante, por su color, etnia, pobreza, porque no tiene techo, por su orientación sexual, al que nadie presta, ni alquila casa, porque de ellos es el futuro de esperanza.

Bienaventurados
los parados, los que tienen un contrato de esclavitud y un salario de miseria, los enfermos abandonados, los ancianos solos, las madres separadas y abandonadas que nadie quiere contratar, las mujeres maltratadas, los niños esclavos, los niños de la calle, los niños maltratados y violados, los pueblos oprimidos, las afectados por las guerras, los olvidados de esta tierra, los juzgados y encarcelados injustamente, los perdedores…, cuando oigamos sus gritos para exigir y luchar por un mundo justo, por otro mundo posible. Sin su justicia y rehabilitación no existe naturaleza humana posible, su urgente rehabilitación nos hará dignos y libres.

Bienaventurados
los que ofrecéis información, los preocupados porque todos aprendan, los abiertos a las opiniones y al diálogo, porque vosotros hacéis posible la comprensión, la solidaridad y el amor.

No podemos servir a dos señores, estamos en una encrucijada y encontraremos el camino si tenemos un corazón humano y escuchamos el grito de los que sufren, el lamento de nuestra tierra violada.

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lunes, abril 14, 2008

Oración a Madre Celestina

P. Joseph A. Miró, escolapio
30 de marzo de 2008

Desde que has sentido la llamada del Señor en lo profundo de tu corazón, (tu) te has consagrado totalmente a Él en un verdadero matrimonio espiritual, para ser suya por siempre. Cada día de tu vida has acogido el don de la oración que te ha transfigurado en verdadera imagen de Jesús, para aquellos que han tenido la fortuna de conocerte en este mundo, sobretodo los niños necesitados, que has amado con corazón de madre.

Hoy la Iglesia te proclama Beata, y nosotros podemos, con alegría y confianza, invocar tu intercesión para conocer mejor a Jesús:

* Ruega por tus hijas Calasancias, para que se sientan impulsadas (llamadas) a imitar tu ejemplo de santidad, siguiendo fielmente a Cristo en la vida fraterna.

* Ruega por los niños y niñas que tanto has amado, necesitados de afecto, de cultura, de pan material y espiritual, para que encuentren en nosotros (la) ayuda y el amor que tú les has dado.

* Ruega por los hermanos y hermanas de la Familia Calasancia para que, como tu, desarrollen (vivan) el carisma y la espiritualidad del gran padre San José de Calasanz.

* Ruega por los educadores laicos, para que continúen en el mundo la misión de Jesús Maestro y de tantos otros santos educadores que veneramos.

Concede a cuantos nos alegramos por tu beatificación (el) participar:

* De tu confianza en la providencia del Padre,
* De tu contemplación de Cristo en la Eucaristía,
* De tu disponibilidad a los dones del Espíritu,
* De tu devoción filial a la Madre de Dios,
* De tu amor entregado a los niños y sus familias,
* De tu cultura impregnada de las virtudes evangélicas y calasancias.

Hoy y siempre, intercede por nosotros, querida Madrina.

Oración a Madre Celestina
P. Joseph A. Miró Sch.P.

ITALIANO

PREGHIERA A MADRE CELESTINA

Da quando hai sentito la chiamata del Signore nel profondo del tuo cuore, tuti sei consacrata totalmente a Lui in un vero sposalizio spirituale per essere sua per sempre. Ogni giorno della tua vita hai accolto poi il dono della preghiera che ti ha trasfigurato in vera immagine di Gesù per quelli che hanno avuto la fortuna di conoscerti in questo mondo, soprattutto i bambini bisognosi che tu hai amato con cuore di madre.

Oggi la Chiesa ti proclama beata, e noi possiamo con gioia e fiducia invocare la tua intercessione per conoscere meglio Gesù:
• Prega per le tue figlie Calasanziane perché si sentano stimolate ad imitare i tuoi esempi di santità seguendo fedelmente Cristo nella vita fraterna.
• Prega per i bambini e le bambine che tanto hai amato, bisognosi d’affetto, di cultura, di pane materiale e spirituale perché trovino in noi l’aiuto e l’amore che tu hai loro procurato.
• Prega per i confratelli e le consorelle della Famiglia Calasanziana perché, come te, sviluppino il carisma e la spiritualità del gran padre San Giuseppe Calasanzio.
• Prega per gli educatori laici, perché continuino nel mondo la missione di Gesù Maestro e di tanti altri santi educatori che veneriamo.

Concedi a quanti ci rallegriamo per la tua beatificazione di partecipare.

- Della tua confidenza nella provvidenza del Padre,
- Della tua contemplazione di Cristo nell’Eucaristia,
- Della tua disponibilità ai doni dello Spirito,
- Della tua devozione filiale alla Madre di Dio,
- Del tuo amore operoso verso i bambini e le loro famiglie,
- Della tua cultura impegnata delle virtù evangeliche e calasanziane.

Oggi e sempre, intercedi per noi, cara Madrina!

Josep A.Miró

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